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S E X O L O G Í A

 

MIEDO


Cualquier miedo puede ser lo suficientemente fuerte como para impedirnos hacer lo que realmente queremos hacer.

Es importante relajarse durante sesenta segundos, respirando profundamente, inhalando aire por la nariz, llenando hasta el abdomen, para exhalar luego el aire por la boca, lentamente. Cada vez que exhales el aire imagina una escena placentera, una playa bonita, un paisaje verde, etc.

Casi todos los miedos (no todos) son aprendidos

Aunque los hayamos tenido durante años, podemos desaprenderlos. Al desaprenderlos, no se adquieren nuevos miedos que los sustituyan. La persona se convierte en un ser humano más completo.

Los miedos son hábitos. Al igual que otros malos hábitos, pueden ser cambiados, podemos cambiarlos.

Mediante la voluntad y el conocimiento podemos vencerlos, en cuestión de meses, no de años. Puede ser que no pierdas todo el miedo, pero puedes aprender a controlar la emoción.

Uno no nace ansioso o miedoso

Se aprende a ser miedoso. En todas las edades y épocas de la vida, el miedo es un problema para casi todas las personas. “En gran medida somos el juguete de nuestros miedos”.

Cuando los miedos se adecúan a las circunstancias de la vida en las que se manifiestan, entonces están bajo control. Sin embargo, a veces los miedos están escondidos, se tiene miedo sin saber por qué. “Otras veces el miedo se controla”.

Los problemas provienen de la manera en que se maneja el miedo. La inhabilidad para controlarte puede limitar tu vida y llegar a transformarte en un ser humano inválido.

Para controlar tu miedo debes darte cuenta de que:

  1. No estás sólo. Millones de personas sufren a cusa de miedos iguales o diferentes.

  2. Nunca es tarde para cambiar. Aunque el miedo se haya adquirido durante la infancia se puede cambiar.

  3. Descubre cuáles son tus miedos; algunos miedos son obvios.

  4. Edúcate, recuerda cómo aprendiste a tener esos miedos.

  5. Actúa, si te enfrentas a los miedos, los miedos se desvanecen.

  6. Une todas tus energías y tu fuerza interior.

El miedo irracional aflora cuando no existe el peligro y se actúa como si lo hubiera

La ansiedad es un estado emocional, caracterizado por el miedo continuo, por una sensación de amenaza. Con frecuencia, uno no puede expresar aquello que le aterra. Simplemente se siente terriblemente nervioso.

Los miedos son un comportamiento aprendido.

Existe un programa para el control del miedo PCM. Lo que se ha aprendido se puede desaprender. Hemos de definir el problema tal como existe en el presente, identificar las conductas específicas que deben cambiar para resolver sus dificultades.

La terapia de conducta te enseña que si has aprendido una serie de miedos en ciertas condiciones (ya sean impersonales, como viajar en ascensor, o interpersonales, como el miedo a la intimidad) se puede cambiar el comportamiento y lograr responder sin miedo.

Puedes liberarte de las conductas indeseadas, como pensar obsesivamente: “Fracasaré”, y reemplazarlas con hábitos deseados. Para cambiar el hábito del miedo, debes pensar que el miedo es un comportamiento y que los comportamientos pueden ser cambiados.

El programa para el control del miedo PCM tiene dos objetivos principales:

  • Hacer que sientas menos miedo en la situación que te aterroriza.

  • Lograr que realices ciertas acciones que debilitarán tu miedo en vez de reforzarlo.


CÓMO SE APRENDE A TENER MENOS MIEDO.

El sentir miedo, es el resultado de un proceso que en psicología se denomina “aprender por asociación”. Para destruir el patrón del miedo, debes asociar la falta de miedo con lo que piensas que es una situación peligrosa. Para establecer el programa de aprendizaje hay que saber:

Que existe un disparador del miedo. Ciertas cosas desencadenan su reacción. La reacción frente al objeto que te produce miedo es automática, es como si fueras un robot. Ni el pensamiento, ni la voluntad, ni el deseo, están implicados. Esta “reacción robot” tiene dos partes.

  • Sentimientos subjetivos, como ansiedad o miedo, también pueden presentarse como ira, depresión, alejamiento u otras emociones perturbadoras, siempre es un displacer.

  • Reacciones psicológicas, pueden causar síntomas como nudos en el estómago, dificultad al respirar, latidos fuertes, debilidad y mareos. Se pueden manifestar exteriormente mediante sudores, también producen displacer.

Se trata de llevar a cabo una serie de tareas cuyos objetivos son cambiar la asociación que le hace sentir miedo a los ratones. Al final se compra un ratoncito para completar la terapia.

Aurora del Prado - Cita Previa 91 519 19 63